Introducción
Aunque la Inteligencia Artificial (IA) ya forma parte de la vida
cotidiana, aún resulta extraño oír hablar de ella en ámbitos como el de la
educación, donde la realidad de las aulas avanza a un ritmo mucho más pausado
que el de la tecnología. Sin embargo, es precisamente el campo educativo uno de
los que más podría verse reforzado y transformado gracias a los nuevos sistemas
de inteligencia artificial y su capacidad para contribuir a la personalización
del aprendizaje. Así lo destacan un
grupo de investigadores y académicos, avalados por la Universidad de Standford.
Según el estudio, la realidad virtual, el aprendizaje adaptativo, la analítica
del aprendizaje (learning analitycs) y la enseñanza online serán habituales en
las aulas en tan solo quince años.
Métodos.
El
estudio destaca la realidad virtual, la robótica educativa, los sistemas de
tutoría inteligente y aprendizaje online o la analítica del aprendizaje como
las tecnologías que, con toda probabilidad, ocuparán un lugar destacado en las
aulas dentro de quince años. Pero, ¿en qué consisten? ¿Cuál es su nivel de desarrollo
en el presente y qué se espera de ellas en el futuro? Encontramos:
Realidad virtual:
en la actualidad ya se usan entornos de realidad virtual que permiten a los
alumnos interactuar con distintos ambientes y objetos. Los expertos creen que
en 2030 estos entornos sean más generales y sofisticados, de modo que los
estudiantes podrán sumergirse en ellos para explorar asignaturas de distintas
disciplinas. “La recreación de mundos pasados y ficticios será tan popular en
el estudio de las artes como en el de otras ciencias”.
Robótica educativa:
Los expertos, expresan que la robótica educativa solo encontrará su sitio en
las aulas si se demuestra que, además de motivar a los alumnos, mejora sus
resultados académicos. Ozobot, Cubelets o Dash and Dot permiten a los alumnos
crear y programar sus propios robots a la vez que desarrollan el pensamiento
lógico y deductivo y la creatividad.
Sistemas de tutoría inteligente:
el desarrollo de algunas tecnologías de IA, como el reconocimiento automático
de habla (RAH) y el procesamiento de lenguajes naturales (PLN), ha facilitado
el desarrollo de los sistemas de tutoría inteligente, que han pasado
rápidamente del laboratorio al uso real. Estos tutores cognitivos imitan el rol
del profesor y guían el aprendizaje y la ejercitación en distintas disciplinas.
Ofrecen pistas a los estudiantes cuando están atascados en un problema, les
proporcionan un feedback inmediato en función de sus errores o respuestas, e
incluso diseñan secuencias de aprendizaje personalizadas para cada alumno. Sus
aplicaciones son muchas y se han traducido en distintas herramientas de
aprendizaje adaptativo. Por ejemplo, Duolingo, enfocada al aprendizaje de
lenguas extranjeras, detecta los errores del estudiante, los corrige y le ayuda
a progresar a su ritmo.
Sistemas de aprendizaje online:
Estos han logrado expandir el tamaño del aula y dar cabida a miles de
estudiantes, que pueden ser evaluados más fácilmente gracias a las tecnologías
de inteligencia artificial. De hecho, ya existen programas que generan
preguntas de manera automática y evalúan preguntas de respuesta corta y abierta.
Y, aunque la educación formal no desaparecerá, los investigadores del estudio
creen que “los MOOC y otros tipos de educación online formarán parte del
aprendizaje en todos los niveles, desde Secundaria a la universidad”, de forma
que la educación evolucionará hacia un formato semipresencial o de blended
learning.
Analítica del aprendizaje o learning
analytics: esta área, que consiste en la medición,
recopilación y análisis de datos de los estudiantes durante el proceso de
aprendizaje, se ha visto impulsada por el crecimiento de los MOOC y los
sistemas de aprendizaje online, que han actuado como “vehículos naturales” para
la recopilación de datos. Esta colaboración podría contribuir a nuevos
descubrimientos científicos en el campo de la cognición, y conducir a la mejora
del aprendizaje a gran escala. El objetivo de estos estudios es “detectar los
errores más comunes de los estudiantes, predecir cuáles están en riesgo de
suspenso y proporcionarles una respuesta en tiempo real, lo que está
estrechamente ligado a sus resultados”. Por otro lado, también se están
llevando a cabo investigaciones para “entender mejor los procesos cognitivos
implicados en la comprensión, la escritura, la adquisición de conocimientos y
la memoria!”, cuyos resultados tendrán aplicación en la práctica educativa y el
desarrollo de nuevas tecnologías. De hecho, los expertos consideran que la
analítica del aprendizaje acelerará la creación de herramientas para
personalizar el aprendizaje.
Beneficios y retos de la inteligencia
en la educación.
Todas
estas tecnologías presentan ventajas plausibles para el mundo de la educación,
pero también desafíos para docentes y alumnos, que afectarán al trabajo, a los
ingresos y a otros temas de los que se debe comenzar a estudiar para asegurar que los beneficios de la inteligencia artificial
sean ampliamente compartidos.
En
el caso de la educación, los beneficios apuntan hacia la personalización del
aprendizaje, la expansión del aula y una mayor y mejor interacción entre
profesores y alumnos, tanto dentro como fuera de clase. La confluencia de los
sistemas de aprendizaje online, los tutores inteligentes y la analítica del
aprendizaje contribuirían a personalizar la educación y extenderla más allá de
las paredes del aula, de manera que los alumnos por clase se multiplicarían
significativamente. Esto también dará lugar a que muchos adultos y
profesionales puedan ampliar su educación de manera sencilla, ya que muchos
grados y certificaciones profesionales podrán obtenerse vía online o
semipresencial, lo que también favorecerá la educación permanente o lifelong learning.
Además,
los sistemas de aprendizaje online y otras tecnologías de IA facilitarán la
interacción entre alumnos y docentes, o entre los alumnos y la materia de
estudio, como en el caso de los entornos de realidad virtual.
Sin
embargo, para que este escenario sea posible, los docentes y demás actores de
la comunidad educativa tendrán que afrontar un reto clave: “saber integrar este
tipo de tecnologías con el aprendizaje presencial y la interacción humana”.
Esto supone tomar conciencia de las posibilidades de la inteligencia artificial
en la educación y reformular el proceso de enseñanza-aprendizaje para que estas
nuevas tecnologías encajen de una forma práctica y significativa, de forma que
puedan reportar los beneficios señalados.
Bibliografìa.
http://www.aikaeducacion.com/tendencias/inteligencia-artificial-las-tecnologias-cambiaran-la-educacion-2030/
https://ai100.stanford.edu/2016-report
Bibliografìa.
http://www.aikaeducacion.com/tendencias/inteligencia-artificial-las-tecnologias-cambiaran-la-educacion-2030/
https://ai100.stanford.edu/2016-report



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